03
ENE
2021

2º DOMINGO DE NAVIDAD



Cruz Campos Mariscal

¡¡¡¡FELIZ DIA DEL SEÑOR!!!! Jn 1, 1-5. 9-18

¿Cómo nos imaginamos a Dios? ¿Lo conocemos realmente? ¿Un abuelo bonachón?, ¿origen y fin de todo lo creado? Ante la grandeza del universo mucha gente suele decir “algo tiene que haber”. Pero una fuerza sobrecogedora, algo trascendente que nos desborda por todos lados, quizá no tenga mucho que ver con Dios, porque el Dios cristiano no es “algo”, sino “alguien”.

Estamos acostumbrados a decir que Jesús es Dios, y es verdad que lo es. Pero eso no aclara mucho porque sabemos quién es Jesús, pero seguimos sin saber mucho de Dios. Quizá deberíamos pensarlo al revés: no que “Jesús es Dios”, sino que “Dios es Jesús”.

San Juan nos dice: “A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer”. O sea, que a Dios lo desconocemos totalmente, porque nadie lo ha visto; lo que digamos de Él es pura imaginación, salvo lo que hayamos visto u oído en Jesús. Porque Jesús es el Dios Unigénito que lo ha dado a conocer.

En efecto, Jesús es el Verbo de Dios hecho hombre: vivió una existencia como la nuestra: vivió nuestros mismos problemas, tuvo que trabajar, vivir en sociedad, en familia, incluso tuvo que enfrentarse al problema de la muerte. Él mismo dijo que sus obras eran las que el Padre le había encomendado realizar, que hablaba de lo que había visto en el Padre, y que su comportamiento no era otra cosa que hacer la voluntad del Padre.

Anunció el perdón de Dios a los pecadores porque conocía muy bien el corazón misericordioso del Padre; dio la vida por todos porque era la voluntad del Padre; resucitó de entre los muertos porque el Padre es Dios de vivos que en Él quiso dar la vida a todos. Y sembró la esperanza de vida eterna entre nosotros porque el Padre quiere dárnosla a todo el que crea en Jesús.

Lo dicho: Dios es Jesús. El Dios cristiano es el Padre de Jesús que se ha dado a conocer a través de Jesús, y por él se hace también nuestro Padre. Todo lo que podemos conocer de Dios lo encontramos en Jesús, que es el rostro humano de Dios: el Verbo de Dios hecho hombre. Sólo en él podemos conocer el verdadero rostro de Dios. Y a Jesús lo conocemos fundamentalmente en los evangelios: un motivo importante para leerlos un poco cada día.

¡¡¡¡FELIZ DOMINGO!!!!


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