04
SEP
2018

Francisco: "Frente a los que buscan el escándalo o la división, el único camino es el silencio y la oración"



Articulo de Religión Digital - (Jesús Bastante).

 El Evangelio sigue ofreciendo magníficas oportunidades a Francisco para rebatir, sin hacerlo, a los rigoristas que tratan de erosionar la roca de Pedro. En esta ocasión, durante la misa de Santa Marta, que el Papa ha retomado este lunes, el Papa ha vuelto a poner el dedo en la llaga: "Frente a los que buscan el escándalo o la división, el único camino es el silencio y la oración".

"La verdad es humilde, la verdad es silenciosa", subrayó Francisco en la capilla de su residencia. Una actitud válida para un cristiano que quiera seguir a Jesús frente "a las personas que buscan sólo el escándalo, que buscan sólo la división".

El relato evangélico habla del día en que Jesús regresa a Nazaret, y es acogido con sospecha. Ningún profeta es bien acogido en su patria. Ante esto, Francisco animó a "reflexionar sobre cómo actuar en la vida cotidiana, cuando hay malentendidos" y comprender "cómo el padre de la mentira, el acusador, el diablo, actúa para destruir la unidad de una familia, de un pueblo".

Como Jesús usa solo "la Palabra de Dios" cuando "quiere vencer al Diablo", también utiliza el silencio. "Con su silencio, Jesús vence a los perros salvajes, vence a los perros salvajes que habían sembrado la mentira en el corazón".

"No eran personas, era una jauría de perros salvajes que le echaron fuera de la ciudad. No razonaban, gritaban. Jesús callaba. Lo llevaron a la cima del monte para despeñarle. Este pasaje del evangelio acaba así: ‘Pero Él, pasando por en medio, se alejó'. La dignidad de Jesús: con su silencio vence a esa jauría salvaje y se va. Porque no había llegado su hora. Lo mismo sucederá el Viernes Santo: la gente que el Domingo de Ramos había hecho fiesta por Jesús y le había dicho ‘Hosana, Hijo de David', decía ‘crucifícalo': habían cambiado. El diablo había sembrado la mentira en el corazón, y Jesús callaba", afirmó el Papa.

"Esto nos enseña que cuando se da esta forma de actuar, de no ver la verdad, queda el silencio", añadió Bergoglio, quien culminó añadiendo que "el silencio vence a través de la cruz".

"El silencio de Jesús. Pero cuántas veces en las familias empiezan discusiones sobre política, deporte, dinero, y una vez y otra esas familias se destruyen, en estas discusiones en las que se ve que el diablo está allí y quiere destruir ... Silencio. Dice la suya y después calla. Porque la verdad es mansa, la verdad es silenciosa, la verdad no es ruidosa. No es fácil lo que ha hecho Jesús, pero está la dignidad del cristiano que está anclada en la fuerza de Dios. Con las personas que no tienen buena voluntad, con las personas que sólo buscan el escándalo, que sólo buscan la división, que buscan sólo la destrucción, también en las familias. Y oración".

"Que el Señor nos de la gracia de discernir cuándo tenemos que hablar y cuando debemos callar. Y esto en toda la vida: en el trabajo, en casa, en la sociedad... en toda la vida. Así seremos imitadores de Jesús", concluyó.


Aviso Legal - RGPD

Página web desarrollada con el sistema de Ecclesiared