En el evangelio de este domingo, ambientado en la Última Cena, Jesús instruye a sus discípulos sobre su partida; por eso sus palabras son como un “testamento espiritual” en el que orienta a los suyos sobre lo que sucederá cuando ya no esté con ellos.
“Creed en Dios y creed en mí”. Jesús no ve su muerte como el fracaso de su misión, sino como la culminación de la misma. Su despedida no es definitiva; si se va es para preparar un sitio a los discípulos; luego volverá resucitado y llevará a los suyos hacia ese lugar.
“¿Cómo podemos saber el camino?” Jesús profundiza el sentido de sus palabras: el Padre es el destino hacia el que se orientan los creyentes; pero el único itinerario que conduce a esa meta es Jesús, que se presenta como “el camino, la verdad y la vida”. Por eso es preciso conocerlo a él para conocer al Padre.
“Muéstranos al Padre”. Jesús afirma que el Padre se ha hecho visible en su persona. Pero esta revelación sólo puede ser acogida con fe. Así, el discípulo es invitado a dar credibilidad a las Palabras de su Señor, que a su vez se acreditan gracias a las obras que él mismo hace. En el último versículo Jesús promete a los creyentes la posibilidad de continuar y extender –las obras mayores- la misión que él ha iniciado.
1. Me voy a prepararos sitio. ¿Has pensado alguna vez en la partida de Jesús de esta manera?, ¿pierdes la calma ante esta realidad?, ¿tienes la fe y confianza que Jesús pide a los suyos?
2. Yo soy el camino.¿Te sientes desorientado como Tomás?, ¿estás dispuesto a pisar en las mismas huellas de Jesús?, ¿quieres ayudar a poner a otros en el camino de Jesús?
3. Quien me ha visto a mí… ¿Reconoces la presencia de Jesús en los sacramentos?, ¿y en los pobres, en los enfermos y en los que sufren?, ¿sientes la comunión con Jesús y con el Padre en la oración?
Jesús, tu nos enseñas
que eres el camino, la verdad y la vida.
Conduce nuestros pasos
para que sepamos encontrarte
siempre y en todo lugar,
ilumina nuestro entendimiento
para que descubramos tu Verdad
e infúndenos tu Espíritu
para que en ti encontremos la Vida.
Amén