Este domingo empezamos el tiempo ordinario con el testimonio del Bautista sobre Jesús; este relato sirve de puente entre el episodio del Bautismo en el Jordán y el inicio de la vida pública de Jesús.
En primer lugar, Juan dice que Jesús es el "Cordero de Dios". En esta expresión encontramos una referencia a los cantos del Siervo sufriente de Isaías y una alusión al cordero pascual, que se sacrificaba para conmemorar la liberación de Egipto; aplicadas a Jesús, aluden a su muerte como sacrificio para la salvación del mundo.
En segundo lugar, comunica que su predicación y su bautismo están relacionados con Jesús. Él es el que "viene detrás", el que "existía antes que él", sobre el que "desciende el Espíritu", el que "bautizará" no con agua como signo de conversión, sino con "Espíritu Santo", para renacer a una nueva vida.
En tercer lugar, el testimonio termina afirmando que Jesús es "Hijo de Dios". Lleva Juan a esta confesión de fe desde la experiencia vivida en el Jordán: "yo lo he visto".
Este testimonio completa lo que veíamos el domingo pasado en el relato del bautismo y que nos invita a preguntarnos a nosotros quién es Jesús.
Celebramos hoy laInfancia Misionera que es una escuela de formación en la fe y en la misión para los niños de todo el mundo.
"Tu vida, una misión" es el lema de la Jornada de Infancia Misionera que celebramos el domingo 18 de enero de 2026.
Un día muy importante, en el que los niños estamos invitados a ayudar a los demás niños, especialmente a los que no tienen lo necesario para vivir o no conocen a Dios. Somos misioneros, y nosotros vamos a ayudarles con nuestra oración y nuestro dinero.