En el Evangelio de este domingo Jesús «llama» a sí a los doce y les constituye «apóstoles». Por lo tanto les «manda» hacer lo que hacía él: predicar el reino, cuidar a los enfermos, librar a la gente del miedo y de los poderes demoníacos. Les dice: «Gratis lo recibisteis. Dadlo gratis».
La llamada continúa hoy. Jesús sigue llamando, así como llamó a los doce, a continuar el ministro de amor de Jesús en el mundo. En el bautismo, recibimos el agua del amor de Dios y el aceite de servicio, concluido en la confirmación, matrimonio y ordenación. Las necesidades de la gente de Dios son tantas hoy como lo fueron en aquel entonces. En un mundo de adicciones, suicidios, confusiones, pobreza, injusticia y otras grandes necesidades, Jesús sigue mirando y viendo a la gente ‘como una oveja sin pastor’. El llama a cada uno de nosotros, hombre o mujer, joven o viejo a su servicio. Señor, te pido el coraje y la oportunidad para ser activo en mi comunidad, y hacerla un punto de crecimiento para la vida cristiana.
· Juntad la primera lectura "seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa", con la última lectura: "La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos." En Europa y Norteamérica son pocos los sacerdotes que se ordenan todos los años, muchas parroquias no tienen párrocos, y los seminarios están semi vacíos. Hay aquí un mensaje de Dios?
· Todos compartimos el sacerdocio de los creyentes, que es nuestro por el bautismo; nos es dado el rol de servir las comunidad cristiana en la mejor forma posible. En algunos lugares en que hay pocos sacerdotes, la iglesia está viva, en una comunidad que se ha reducido a lo básico de nuestra fe.
Señor, te pido el coraje y la oportunidad de
participar en mi comunidad,
y convertirla en
un centro de
crecimiento de la vida cristiana.